Servicios de Auditoría de Cuentas con atención directa

Una auditoría empieza por entender qué necesita tu empresa. Te ayudo a concretar el encargo, preparar la información y conocer el alcance del informe, con una comunicación clara durante todo el proceso.

Trabajo con empresas y entidades que necesitan revisar sus cuentas, mejorar sus controles o responder a una exigencia concreta de información financiera. Organizamos cada encargo según su actividad, su estructura y sus plazos, con una forma de trabajo flexible y una atención directa.

Atención directa

Un interlocutor que conoce tu actividad, escucha tus dudas y te explica qué información preparar y cómo se organiza cada fase del trabajo.

Rigor e independencia

Criterio profesional, alcance definido y conclusiones respaldadas por la evidencia obtenida. Cada encargo tiene una finalidad y unos límites claros.

Planificación y claridad

Organizamos las fases, las peticiones de información y los plazos para que conozcas los siguientes pasos y puedas coordinar a tu equipo.

Confidencialidad y confianza

Cuidamos el intercambio de documentación y acordamos los interlocutores y el uso del informe, con una comunicación responsable durante todo el encargo.

Auditoría de cuentas anuales

Auditoría obligatoria o voluntaria de las cuentas anuales. Reviso la información financiera para emitir una opinión independiente sobre si expresa la imagen fiel conforme al marco contable aplicable. La planificación tiene en cuenta tu actividad, el cierre y los plazos de aprobación o entrega. Desde el inicio concretamos la documentación, las personas de contacto y los asuntos que requieren especial atención.

Planificación, conocimiento de la entidad, evaluación de riesgos y pruebas sobre la información de las cuentas. Las comprobaciones se adaptan a los asuntos relevantes del ejercicio. La auditoría proporciona una seguridad razonable, no absoluta, y finaliza con un informe cuya opinión depende de la evidencia obtenida.

Como punto de partida: borrador de cuentas anuales y memoria, balance de sumas y saldos, libro mayor, conciliaciones bancarias y detalle de los saldos principales. A partir del conocimiento de la entidad se concreta un listado de peticiones y un calendario para resolverlas.

Conviene planificar antes de cerrar el ejercicio, especialmente si existen inventarios, operaciones relevantes o plazos de terceros. Una auditoría voluntaria también requiere preparar las cuentas y delimitar el período. El calendario y el presupuesto dependen del volumen de operaciones, la complejidad y la información disponible.

Auditoría interna y control de procesos

Una revisión enfocada en los procesos que más preocupan a tu empresa: compras, ventas, tesorería, autorizaciones o preparación de la información financiera. El encargo permite identificar riesgos, comprobar cómo funcionan los controles y proponer mejoras proporcionadas a la organización. Definimos qué áreas se revisarán y cómo se comunicarán los hallazgos, para que las recomendaciones puedan convertirse en acciones concretas.

Podemos delimitar la revisión al circuito de compras y pagos, ventas y cobros, tesorería, autorizaciones, accesos o preparación del cierre. Partimos de los riesgos que preocupan a la dirección y comprobamos cómo se aplican los controles en la práctica, no solo cómo están descritos.

El trabajo combina entrevistas, revisión de documentación y comprobaciones sobre una selección de operaciones. Acordamos previamente las áreas incluidas y los criterios de revisión. La auditoría interna es un encargo distinto de la auditoría de cuentas y sus conclusiones deben interpretarse dentro del alcance pactado.

Un informe con las incidencias identificadas, su contexto y recomendaciones proporcionadas a la estructura de la empresa. Puede servir de base para acordar responsables y prioridades de mejora. La implantación de las medidas corresponde a la organización y puede coordinarse con sus equipos habituales.

Subvenciones y revisiones de cumplimiento

Si una ayuda, un convenio o un requerimiento exige una revisión, el primer paso es identificar exactamente qué informe se solicita. Examino las bases y condiciones del encargo para concretar los procedimientos y la documentación necesaria. En las subvenciones, es importante distinguir la revisión de la cuenta justificativa de la auditoría de las cuentas anuales: son trabajos con objetivos y alcances diferentes.

Revisamos las bases, la convocatoria, la resolución o el requerimiento que origina el encargo. Eso permite distinguir una revisión de cuenta justificativa, una comprobación de procedimientos u otro informe específico. No todas las obligaciones se resuelven con el mismo tipo de trabajo.

Según las condiciones del encargo, puede ser necesario revisar facturas, pagos, contratos, costes de personal, criterios de reparto y financiación del proyecto. Conviene ordenar la documentación por concepto y período, conservar los justificantes y detectar cuanto antes cualquier ausencia o discrepancia.

El calendario debe considerar tanto la ejecución del proyecto como la fecha de justificación. La revisión no garantiza la aceptación de una ayuda ni excluye posteriores comprobaciones del organismo concedente. Su finalidad es realizar los procedimientos exigidos y comunicar los resultados en el informe correspondiente.

Informes especiales y operaciones empresariales

Hay decisiones que requieren una revisión específica de la información económica: operaciones societarias, adquisiciones, reorganizaciones o peticiones de terceros. Estudiamos quién utilizará el informe y qué necesita conocer para definir el trabajo adecuado. El resultado debe explicar los procedimientos realizados, las conclusiones y sus límites, evitando confundir una revisión concreta con una auditoría completa.

Antes de preparar una propuesta, identificamos la operación, la información que se necesita revisar y los destinatarios del informe. También comprobamos si existe un formato o una exigencia específica. Esa definición permite seleccionar el encargo adecuado y evitar expectativas que queden fuera de su alcance.

Una descripción de la operación, las últimas cuentas disponibles, los estados financieros intermedios si existen y la documentación contractual relevante. A partir de ahí se concretan las peticiones adicionales. La disponibilidad y calidad de la información influyen en el calendario y en las conclusiones que pueden alcanzarse.

Se acuerdan los interlocutores, los canales de intercambio de documentación y el uso previsto del informe. Los asuntos relevantes se comentan durante el trabajo para solicitar aclaraciones y evidencia adicional cuando resulte necesario, manteniendo la independencia y el deber de confidencialidad profesional.

Un primer paso sencillo: hablemos de tu caso

Cuéntame qué necesita tu empresa, qué informe te han solicitado y para cuándo. Con esa información podremos valorar el servicio, la documentación inicial y un calendario de trabajo.

Si vienes por una subvención, facilita las bases y la resolución. Si necesitas auditar las cuentas, indica el ejercicio y si existe un plazo de entrega. No hace falta tenerlo todo preparado para realizar una primera consulta.

Conoce mi trayectoria y mi vínculo profesional con ILO Auditors.